Motivación y psicología: 10 consejos esenciales

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Uno de las cualidades que más se estudian en psicología es el de la motivación. La motivación, junto con la actitud y el compromiso, constituyen los rasgos de personalidad claves para el éxito personal y profesional.

Es difícil estar constantemente motivado. Todos tenemos días en los que nos apetece más estar tirados en la cama, viendo la tele o simplemente recostados en el sofá. Esto puede ser saludable, incluso recomendable…siempre y cuando no sea una constante en tu vida.

En el anterior post sobre cómo estar motivado te recomendaba algún ejercicios que hoy quiero completar. Como considero que la motivación es un elemento clave en cualquier proceso de desarrollo personal, quiero insistir en la necesidad de que pienses en ello seriamente y pongas en práctica estos 10 sencillos consejos para dejar de procrastinar, que sin duda te van a ayudar a mejorar el rendimiento y a vivir de forma más plena.

Antes de empezar con los consejos, un breve repaso a la teoría para que lo pongas en contexto.

Tipos de motivación 

Básicamente los expertos distinguen 2 tipos principales de motivación, que a su vez se subdividen en otros más específicos:

Motivación intrínseca

La que está motivada por nosotros mismos, sin buscar una recompensa externa, sino una satisfacción que viene por el propio desempeño de la acción, no por los resultados ligados a una recompensa externa.

Es decir, en la motivación intrínseca la calidad del comportamiento está determinada por el mero hecho de realizar la actividad, por ejemplo jugar al fútbol porque me gusta.

Motivación extrínseca

Las actividades se llevan a cabo con vistas a obtener recompensas externas, por ejemplo, dinero, reconocimiento, etc. En lo que se refiere a la motivación extrínseca, podemos distinguir diferentes tipos de regulación:

Regulación externa: en donde el comportamiento se implementa para evitar castigos como jugar al futbol para que mi padre no me reproche que soy un vago o evitar un castigo.

Regulación introyectada: el comportamiento se interioriza, pero no se acepta como propio, se implementa para evitar una culpa o para aumentar la autoestima, por ejemplo me comprometo a hacer el ejercicio para que mi entrenador piense que soy bueno.

Regulación identificada: uno atribuye valor personal a un comportamiento y se siente autónomo cuando juega al fútbol, por ejemplo, porque es importante para él. Por ejemplo, un niño que aprende ejercicios de táctica futbolística porque para él es relevante conseguir realizar jugadas más complejas, y tendría una motivación de este tipo porque se ha identificado con el valor de ese aprendizaje.

Regulación integrada: el comportamiento tiene un alto valor y es congruente con los valores y objetivos personales, por ejemplo, entreno bien porque quiero aumentar la conciencia de mis propias cualidades. Es un tipo de motivación muy parecido a la motivación intrínseca, pero se diferencian en que la integrada tiene un objetivo instrumental.

Amotivación o desmotivación

Falta de motivación y de intención de actuar. Ocurre porque no existen elementos que le doten de motivación, o porque la persona no se siente competente para llevarla a cabo, o cree que no obtendrá el resultado que desea.

 

 

Motivación Psicológica: 10 consejos prácticos

Desarrolla tu personalidad a través del deporte1. Sencillamente inicia la acción. La motivación es un poco como el apetito: surge comiendo…

Si no quieres estudiar, abre ese maldito libro y empieza a leer el primer párrafo. Si no tienes ganas de ir al gimnasio, ponte las zapatillas y sal (también puedes inspirarte con estas frases de motivación para ir al gym).

No pienses: cuando estás desmotivado, tu cerebro sólo te da razones para no hacer lo que tienes que hacer: simplemente empieza, todo lo demás vendrá naturalmente.

  1. Convierte tus objetivos en acciones de una hora. Los objetivos ambiciosos pueden tardar meses e incluso años en alcanzarse, y es fácil perder la motivación. En estos casos, trata de dividir tu proyecto en acciones cada vez más pequeñas hasta que encuentres una acción que puedas comenzar de inmediato y completar en 1 hora.

 

  1. Establece un plazo máximo retador. ya te hablé en un post anterior que el mejor amigo del éxito son los límites. Trabajar con plazos aumenta la motivación. La cuenta atrás crea una sensación de urgencia y desafío motivadores y eficaces.

 

  1. No quemes las etapas. Al principio de un proyecto o cuando fijas un nuevo objetivo, tu motivación se dispara, pero poco a poco va desapareciendo. Si quieres mantener un nivel de motivación alto, aprende a no quemar las etapas: Por ejemplo, si decides empezar a correr, no empieces de golpe a correr 10 Km. Comienza con objetivos medianamente ambiciosos, y gradualmente aumenta la intensidad. Empieza con objetivos realistas e intenta hacer una buena la motivación.

 

  1. Registra tu progreso. No hay nada más motivador que ver tus progresos en un calendario. Realizar un seguimiento controlado crea un círculo vicioso: cada vez que marcas tu progreso tu motivación aumenta y te empuja a ser constante. internet está llena de sitios donde puedes llevar a cabo registros personales.

 

  1. Recompénsate. Cuando fijes tu objetivo, piensa en un pequeño homenaje que te darás por haberlo alcanzado. Cada vez que alcances una meta, aunque sea pequeña, aprende a recompensarte, a regalarte una pequeña satisfacción.

 

  1. Escribe las 10 razones por las que persigues el objetivo. Una meta sin un objetivo claro está destinado al fracaso. Si estás desmotivado, coge un papel y anota las 10 razones por las que quieres alcanzar el objetivo: ¿cómo te sentirás cuando lo hayas conseguido? ¿Qué habrás logrado? ¿Cómo te verán los demás? Seguro que así lo ves todo diferente

 

  1. Ten en un sitio bien visible una imagen que te recuerde tu objetivo. A menudo no te motivas lo suficiente porque te olvidas del objetivo. Utiliza imágenes en lugares muy visibles que te recuerden el objetivo: una alerta en el móvil con una imagen diaria, una nota en la nevera, en la pared de tu habitación, en el volante del coche… utiliza la imaginación. Los fondos de pantalla personalizados son muy eficaces.

 

  1. Concéntrate en el objetivo 5 minutos al día. Creo que la atención focalizada y la acción son los dos ingredientes esenciales del éxito. Para empezar motivado el día, empieza por la mañana con buena música y 5 minutos en los que me imaginas en detalle cómo alcanzar alguno de tus objetivos. Motivación pura y dura. Te aconsejo que utilices técnicas de visualización o similares.

 

  1. Comenta tu objetivo con personas que sean importantes para ti. Si le comentas tus objetivos a personas cercanas, en cierto modo te obligas a cumplir y refuerzas la atención, al mismo tiempo que éstos puede ayudarte a estar motivado y a recordarte y apoyarte en momentos delicados..

Así que recuerda, si necesitas una dosis extra de motivación, empieza el día y termina por la noche con una breve reflexión positiva de 5 minutos al día, sé disciplinado y deja de procrastinar (echa un vistazo a estas frases de motivación que seguro te animarán a venirte arriba) y define tus objetivos. Echa un vistazo a este breve vídeo para asentar algunas de las ideas clave.

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