Qué es la musicoterpia: un ejemplo práctico

musicoterapiaLa música inspira, y la musicoterapia pretende aprovechar sus beneficios. En este artículo te explico qué es la musicoterapia y un ejemplo práctico.

Historia de la musicoterapia

A lo largo de la Historia  la música ha sido un elemento indispensable en la expresión cultural de la sociedad. Se ha empleado tanto para celebrar festejos, como eventos religiosos e incluso para ir a la guerra. Contribuye sin duda a la conformación identitaria y sociocultural.

La idea de la música como fuente de cura y bienestar es tan antigua como los escritos de Aristóteles y Platón. A nivel más profesionalizado, después de la Primera Guerra Mundial se emplearon músicos para tocar a miles de veteranos que sufrían traumas físicos y emocionales a causa de las guerras.

Las notables respuestas físicas y emocionales de los pacientes motivaron que los médicos solicitasen músicos para ayudar a los pacientes. Y también se hizo evidente que los músicos del hospital necesitaban una formación específica previa antes de entrar en las instalaciones.

Y aumentó la demanda de desarrollar un plan de estudios universitario. A continuación se ofrece una breve reseña histórica de esta fascinante profesión.

Primeras referencias

La primera referencia conocida de musicoterapia apareció en 1789 en un artículo sin firmar en la revista colombiana titulado «Music Physically Considered«.

A principios del siglo XIX, los escritos sobre el valor terapéutico de la música aparecieron en dos disertaciones médicas, la primera publicada por Edwin Atlee (1804) y la segunda por Samuel Mathews (1806).

Atlee y Mathews eran estudiantes del Dr. Benjamin Rush, un médico y psiquiatra que era un firme defensor del uso de la música para tratar enfermedades médicas.

En el siglo XIX también se produjo la primera intervención de musicoterapia grabada en un entorno institucional (Blackwell’s Island en Nueva York). Así como el primer experimento sistemático grabado en musicoterapia (el uso de la música de Corning para alterar los estados de sueño durante la psicoterapia).

Primeras asociaciones

El interés en la musicoterapia continuó ganando apoyo a principios del siglo XX. Esto trajo consigo la formación de varias asociaciones.

En 1903, Eva Augusta Vescelius fundó la Sociedad Nacional Terapéutica Musical (National Society of Musical Therapeutics). En 1926, Isa Maud Ilsen fundó la Asociación Nacional para la Música en los Hospitales.

Y en 1941, Harriet Ayer Seymour fundó la Fundación Nacional de Musicoterapia. Aunque contribuyeron a crear las primeras revistas, libros y cursos sobre musicoterapia,  no pudieron desarrollar una profesión clínica organizada.

Por tanto podemos afirmar que la música es un arma muy poderosa que puede servir para formar identidad, inspirar a las personas e incluso mantenerlas en un estado anímico concreto.

Si se posee un instrumento tan poderoso que abarca cualquier cultura o civilización, parece inevitable plantearse su uso para optimizar resultados y logros personales en cualquier área.

Qué es la musicoterapia y para qué sirve

Por su variado ámbito de aplicación es difícil aportar una única definición La más comúnmente aceptada es la de Bruscia (1997):

La musicoterapia es un proceso sistemático de intervención en donde el terapeuta ayuda al cliente a conseguir llegar a la salud, utilizando experiencias musicales y las relaciones que evolucionan por medio de ellas como fuerzas dinámicas de cambio.

El concepto «proceso sistemático» hace referencia a su carácter estructurado, organizado y con unos objetivos definidos. Por eso no podemos llamar musicoterapia a escuchar música relajante en casa. No es lo mismo escuchar música que musicoterapia.

La música se utiliza como elemento relacional entre el cliente y el terapeuta para conseguir unos fines previamente establecidos. El cambio se genera a partir del uso que hace el terapeuta de esta herramienta.

En líneas generales la música se puede utilizar para generar crecimiento y desarrollo personal. No únicamente desde la patología o disfunción.

En musicoterapia hay dos grandes tipos de técnicas: unas más activas, entre las que se encuentran por ejemplo la libre improvisación (muy utilizada en clínica). Y otras más pasivas como la escucha de música.

La Carrera de Musicoterapia

En este vídeo presentado por la Universidad Internacional de la Rioja tienes más información sobre la carrera de musicoterapia y sobre los conceptos clave.

Como resumen, es necesario que quien se quiera formar en musicoterapia tiene que ser músico. Si es un instrumento armónico mejor. Los más utilizados son la guitarra y el piano.

Es imprescindible también tener algo que ver con el ámbito sanitario o psicológico o educativo. También es muy importante ir desarrollando la voz.

En cuanto al perfil del estudiante, suelen ser mujeres. Tienen una edad comprendida entre los 25 y 35, porque tienen que tener terminada la educación superior. En España es necesario estar en posesión de un grado, Licenciatura o educación superior. 

Para qué sirve: beneficios de la musicoterapia

Se ha comprobado el efecto fisiológico de la música atendiendo únicamente a la actividad cerebral que provoca.

Se han encontrado cambios en la actividad electroencefalográfica, el riego cerebral (Nakamura, Sadato, Oohashi, Nishina, Fuwamoto y Yonekura, 1999).

La música se puede emplear tanto para aumentar como para reducir los ritmos cardíacos.

Algunas de las regiones del cerebro implicadas son el estrato ventral, el cerebro medio, el córtex ventromedial y orbitofrontal y la amígdala. Estas regiones cerebrales están relacionada con la motivación, la emoción y el arousal (Blood y Zatorre, 2001).

Un estudio de John, Verma y Khanna en 2010 demuestra que al introducir estimulación musical con música relajante se reducen los niveles de adrenalina pituitaria hipotalámica.

Un ejemplo concreto de musicoterapia aplicada a una mejora en el rendimiento es el estudio de Kachanathu, Verma y Khanna en 2012.

Es un estudio con deportistas de tiro. En concreto 165 tiradores. Se recogieron datos de puntuaciones antes y después de la aplicación de un programa de intervención de 4 semanas.

Se compararon 3 grupos. Uno en el que se aplicaba un programa de musicoterapia (con música relajante). Otro en el que se aplicaba un programa de conciencia plena y otro grupo control. Las mejores puntuaciones se obtuvieron tras la aplicación de musicoterapia.

El hecho de introducir música no solo aumenta las sensaciones positivas sino que minimiza las negativas.  El cansancio, el estrés o la depresión. Una posible explicación es que la música permite que la atención se concentre en aspectos positivos.  Aspectos distintos del cansancio u otros sentimientos internos negativos.

Por otro lado hay trabajos que subrayan que aumentan los niveles de cortisol (hormona que facilita la liberación de glucosa al torrente sanguíneo). Sirve para que los músculos cuenten con toda la energía posible al realizar realizar los esfuerzos necesarios.

Esto se comprobó en una investigación con deportistas que entrenan con música rápida y disminuye con la lenta (Kimberly, Brownley, McMurray y Hackney, 1995).

Beneficios de la musicoterapia aplicada al deporte

  1. Visualización

La visualización se emplea mucho en psicología del deporte. Ha mostrado una gran efectividad cuando va acompañada de música. Siempre y cuando vaya acorde a las necesidades de la persona que está realizando la actividad.

2. Recuperación de Lesiones Deportivas

Muy positivas tanto para generar estados de ánimo positivos. También para motivar a la acción y el movimiento (mediante percusión por ejemplo).

3. Eficacia autopercibida

Cuando hay música aumenta la percepción de haber realizado con éxito la tarea (Schwartz, Fernhall y Plowman, 1990). Se percibe la experiencia de forma más positiva. Aumenta la percepción de disfrute y hace más probable que se repita la conducta.

Psicología de la Musicoterpia

Karageorghis et al. (2006) experto en musicoterapia, nos dice que a la hora de seleccionar una determinada música se deben de tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • La música con claras asociaciones deportivas suele motivar al ejercicio físico.

  • El idioma, artista y tipo de música debe ir acorde a la edad y nivel sociocultural del oyente.

  • El tiempo musical, es decir, la velocidad del ritmo de las canciones, debe ir en correlación con la frecuencia cardíaca. Especialmente si la intensidad es alta.

  • El resultado será más potente si lo combinas con elementos de programación neurolingüistica. Por ejemplo con estas frases de esfuerzo y dedicación.O con estas frases para el gym. el resultado será aún más potente.

Como hemos podido observar existe suficiente evidencia académica para afirmar que la música es un aliado fundamental para aumentar el rendimiento y la concentración.

En definitiva, para mejorar nuestro desarrollo personal. En cualquier caso es muy importante tener presente cuál es nuestro objetivo (relajante o estimulante) y adaptar la música a la actividad concreta que vayamos a realizar.


Autor: Javier Corrales Ciganda. Licenciado en Psicología por la Universidad Universidad Miguel Hernández (UMH).

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