Cómo superar una relación tóxica

relaciones tóxicas

A menudo nos vemos inmersos en relaciones tóxicas. Amistades que nos impiden disfrutar de los demás y de nosotros mismos. Toma nota de cómo superar una relación tóxica.

Es esencial aprender a identificar los signos que las caracterizan y dar los pasos oportunos para liberarte de ella.

A través de preguntas clave aprende cómo superar una relación tóxica de una vez por todas.

¿Qué es una relación tóxica?

Una de las principales características de este tipo de relaciones es el alto grado de dependencia. En cualquier relación amorosa existe cierto grado de dependencia.

Pero debe ser un grado moderado. Porque necesitamos ser autosuficientes y mantener cierta independencia para tener la conciencia libre.

En las relaciones tóxicas se crean dependencias, bajas autoestimas y sufrimientos constantes. Pero se crea tal dependencia que la persona cuya voluntad se doblega no es capaz de terminar con la relación.

Echa un vistazo a esta breve explicación sobre el significado de una relación tóxica.

Secuelas de una relación tóxica

Si quieres saber cómo superar una relación tóxica debes conocer las secuelas de la que produce. Una parte de la pareja tiende a delegar en la otra la mayor parte de las decisiones. Algunas de las secuelas más características son:

  • Poco a poco se pierde la autonomía, la independencia y libertad de elección.
  • Explotación emocional y física.
  • Violencia psíquica y física sin ser consciente de la gravedad de la circunstancia.
  • La dependencia afectiva es muy similar a la drogadicción. La única diferencia es el objeto tóxico. Es este caso no es una sustancia sino una persona.
  • La parte dominante claudica la voluntad y la capacidad de pensamiento de la otra. Define qué es el amor, dirige y supervisa a la pareja y decide lo que está bien y lo que no.

¿Qué se considera una relación “sana”?

 En una relación saludable la capacidad de pensamiento y decisión de los miembros de la pareja están en armonía. Existe una relación de reciprocidad.  Hay un intercambio de placer, de enriquecimiento y de crecimiento en ambas direcciones.

Por el contrario, la relación tóxica es unidireccional. Una parte termina sometida a la otra. No existe felicidad sino dependencia y miedo.

Características de una relación tóxica

 Hay muchas señales que te indican si estás en una relación tóxica. La siguiente lista  de preguntas te servirá para averiguar si estás teniendo una relación tóxica:

test de relación tóxica

  1. ¿Cómo te hace sentir esta persona?
  2. ¿Te siente segura/o en presencia de la persona?
  3. ¿Sientes que tus hijos, parejas u otras personas están a salvo?
  4. ¿Alguna vez has sentido angustia emocional o psicológica al interactuar con la persona?
  5. ¿Sientes que estás en guardia alrededor de esa persona?
  6. ¿Consideras a esa persona manipuladora o conspiradora?
  7. ¿Alguna vez ha sentido que la persona puede sobrepasar los límites morales, éticos o legales?
  8. ¿Alguna vez sientes como si la persona te hiciera pasar por desafíos innecesarios en tu vida?
  9. ¿Te siente emocionalmente agotada/o después de tratar con esa persona?

Olvidar una relación tóxica

En muchos casos una persona tóxica puede tener un cuadro psicológico complicado.  Con frecuencia narcisismo o trastorno límite de la personalidad.

Pero esto no quiere decir que su comportamiento sea excusable. Podrías estar en situación de dependencia emocional o económica. Pero siempre hay una solución.

Trata de olvidar a la persona y pasa página. Supera la dependencia emocional y elabora un plan de desarrollo personal eficaz. La única forma es pasar página y olvidar.

Sanar una relación tóxica

1. Reflexiona sobre ti mismo y tu pasado

En una relación tóxica la sensación de ir perdiendo la energía y la felicidad se da con frecuencia. El primer paso para salir de la situación de dependencia es hacer introspección y tomar conciencia del problema.

A menudo nuestro papel como víctimas o verdugos es consecuencia de las inseguridades, miedos y traumas que hemos experimentado. El miedo al abandono, el miedo a estar solo o a no ser amado entre otros.

  1. Aprende a amarte

Para salir del círculo vicioso necesitas potenciar tu autoestima. Aprender a valorarte en los términos precisos.

La psicóloga americana Sherrie Bourg Carter, autora del libro High Octane Women: How Superachievers Can Avoid Burnout plantea  varias preguntas para averiguar si estás teniendo una relación tóxica.  Por ejemplo: después de pasar un tiempo con la persona en cuestión;

  • ¿tu autoestima se deteriora o mejora?
  • ¿experimentas sentimientos de seguridad y satisfacción o, por el contrario, prevalecen la criticidad, la insatisfacción y la inseguridad?

Si aprendes a quererte y valorarte sin miedo a perder al otro, ya no estarás dispuesta/o a someterte a relaciones tóxicas. Significa terminar la relación para siempre, sino simplemente no permitir que otros la usen y te hagan daño.

Relaciones tóxicas con hijos

La familia es uno de los escenarios más frecuentes en los que nace y crecen las relaciones tóxicas.

La situación familiar es aún más compleja porque ninguno de nosotros puede deshacerse de un padre, hermano, hermana o abuelo.

Podemos cerrar una relación de pareja pero no podemos hacer lo mismo con nuestros familiares, sobre todo si tenemos hijos.

Los familiares tóxicos pueden ser más peligrosos que las parejas. En cualquier caso si observamos que la relación es tóxica, no podemos conformarnos. Debes de actuar, y en función de las circunstancias tienes varias opciones óptimas:

  1. Padre tóxico. En este caso debes de impedir que repercuta en los niños. Primero habla con tu pareja e informa de la situación. Lo ideal sería alcanzar un pacto para modificar cualquier conducta que pueda afectar a los hijos. Si el problema es únicamente con la pareja, en cualquier caso lo ideal es terminar con esa relación
  2. Hijos tóxicos. Los hijos deben de entender los límites. Si los padres ceden, tendrán problemas tarde o temprano. Los hijos están para toda la vida y hay que afrontar la situación.
  3. Familiares tóxicos. En este caso aplica el mismo criterio que en el caso de un padre tóxico.

Solucionar una relación tóxica

La mejor manera de lidiar con una persona tóxica, incluso si es de tu familia, es distanciarse de ella limitando las conversaciones al mínimo.

Una vez que has identificado los comportamientos tóxicos, determina si es posible cambiar la relación de toxicidad. Y haz frente y cambia de actitud si es necesario.

Mantén equilibrada tu autoestima. Expresa y potencia tus propias ideas, opiniones y pensamientos que habías mantenido bloqueados.


Autor: Javier Corrales Ciganda. Licenciado en Psicología por la Universidad UMH.

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