Terapia psicológica EMDR: qué es y cómo funciona

El EMDR es una terapia estructurada en la cual el paciente recuerda un suceso o situación traumática o estresante al mismo tiempo que experimenta la estimulación bilateral para reducir la intensidad de la emoción asociada con el recuerdo.

Cómo surge el EMDR

La terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por el Movimiento de los Ojos (EMDR- Eye Movement Desensitization and Reprocessing) se desarrolló inicialmente en 1987 para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Está basada en el modelo de procesamiento de información adaptativa (Shapiro 2007).

Francine Shapiro, psicóloga norteamericana, descubrió que estos movimientos oculares voluntarios reducen la angustia de los pensamientos negativos. Comenzó la investigación con soldados traumatizados por la guerra y con pacientes que habían sido víctimas de abusos sexuales. Francine observó que los pacientes con Trastorno por Estrés Post Traumático respondían positivamente a este tipo de terapia.

Qué es el EMDR

El EMDR es un tipo de terapia individual que combina elementos de terapias dinámicas, como el psicoanálisis tradicional, elementos de las terapias cognitivo-conductuales (técnicas cognitivas, psicoeducación, técnicas de restructuración cognitiva) y elementos de mindfulness con las que trabaja no solo a nivel de ideas y conductas, sino a nivel de sensaciones y emociones.

Se trabaja a nivel de presente, pasado y futuro. Empezamos estabilizando a la persona con los síntomas que trae, y una vez que esa parte está configurada y aclarada pasamos a ver de dónde y por qué se producen esos síntomas (que normalmente están relacionadas con el pasado). Y por último se termina trabajando el futuro, es decir, las dificultades que se va a encontrar en el futuro y cómo resolverlos.

Durante la terapia el terapeuta y el paciente identifican qué recuerdo traumático debe inducirse, al mismo tiempo que el terapeuta inicia la estimulación bilateral (normalmente de tipo ocular, pero no la única) guiando con su mano el movimiento ocular del paciente. Los tipos de estimulación bilateral que se utilizan durante la terapia son: visual (movimiento ocular del paciente guiado por el terapeuta); auditiva (mediante sonidos alternos en ambos oídos) o kinestésica (mediante pequeños estimulaciones sensoriales en el hombro, la mano, etc.).

A qué pacientes va dirigida la terapia EMDR

Al principio iba dirigida a pacientes con trastornos de estrés postraumático (TEPT), pero la terapia ha demostrado ser muy eficaz en la mayoría de las patologías, sobre todo en el tratamiento de dificultades emocionales como fobias, duelos y muertes traumáticas hasta accidentes y desastres naturales. También se usa para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas.

El EMDR es un enfoque psicoterapéutico integrador ampliamente investigado que ha demostrado ser efectivo para el tratamiento de este tipo de traumas. Como método se puede combinar y complementar con otros tipos de terapia y enfoques, ya que siempre se trabaja sobre la historia del paciente, y lo que cambiamos es el foco.

En qué se diferencia el EMDR de otras terapias tradicionales

Tiene un enfoque más integral, ya que trabaja no solo estructuras de pensamiento e ideas sino también ejercita la parte del control y manejo de las emociones reprogramando los hemisferios cerebrales (aspectos fisiológicos mediante la estimulación bilateral). Con el EMDR se consigue regular con eficacia las sensaciones a partir del control fisiológico de las emociones. Es un método eficaz y muy rápido.

Fases del EMDR

La terapia consta de ocho fases:

  • Fase 1: Concreción de historia/situación traumática o estresante
  • Fase 2: Preparación del paciente
  • Fase 3: Evaluación del recuerdo traumático
  • Fases 4-7: Procesando el recuerdo hacia un modelo de resolución adaptativo
  • Fase 8: Evaluar los resultados del tratamiento

En la fase de concreción de la historia, además de definir y evaluar adecuadamente la historia del paciente, el terapeuta trabaja para identificar los objetivos de la terapia. El objetivo incluye recuerdos del pasado, problemas actuales y objetivos futuros.

Durante la preparación del paciente el terapeuta explica al paciente el tratamiento, le enseña los procedimientos y el ejercicio y los elementos de la estimulación bilateral simultánea.

En cuanto a la fase 3, evaluación del recuerdo traumático, se identifican y evalúan cada uno de los elementos del recuerdo: imágenes, emociones, cognición y sensaciones corporales. Se utilizan dos escalas de medición; el Subjective Units of Disturbance (SUD) y la Validity of Cognition (VOC).

La cuarta fase es la desensibilización, en la cual se inician las estimulaciones bilaterales. Este proceso continúa hasta que el recuerdo traumático remita o se reduzca claramente. En la quinta fase de instalación, el paciente refuerza el recuerdo cognitivo positivo. La sexta fase de EMDR consiste en el escáner corporal, en la cual se observa la respuesta física del paciente mientras piensa en el incidente y la cognición positiva, al mismo tiempo que se identifica cualquier resto de sufrimiento sensorial residual. Si el paciente reporta cualquier perturbación, se utilizan procedimientos estandarizados que involucran la estimulación bilateral para procesarla. La séptima se conoce como la de cierre. En el caso de que el recuerdo no haya sido procesado de la manera deseada, se incorporan una serie de instrucciones y técnicas adicionales para asegurar la eficacia hasta la siguiente sesión.

Finalmente  en la fase de evaluación se evalúa el estado psicológico del paciente y se determina si son necesarias sesiones y terapias adicionales o si se puede terminar la terapia.

La terapia se diferencia de otras en que el tratamiento no incluye una exposición prolongada al recuerdo traumático, ni necesita de descripciones detalladas del mismo. La consulta suele hacerse una o dos veces por semana durante un total de 6 a 12 sesiones. Las sesiones pueden realizarse en días consecutivos.

La estimulación bilateral simultánea se aplica de forma paralela al recuerdo o situación traumática, facilitando la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando que se reduzca la carga emocional.

Terapia EMDR

La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático llevándolo a una “resolución adaptativa” con el fin de lograr una reducción de los síntomas, un cambio en las creencias y la posibilidad de enfrentarnos mejor a los estímulos estresantes de nuestro día a día.

A diferencia de otros tratamientos que se centran en alterar directamente las emociones, pensamientos y respuestas resultantes de experiencias traumáticas, la terapia EMDR se centra directamente en la memoria.
Tiene la intención de cambiar la forma en que la memoria se almacena en el cerebro, reduciendo y eliminando así los síntomas problemáticos.

Mientras el paciente hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos. El terapeuta interrumpe los movimientos oculares cada cierto tiempo para asegurarse que el paciente está procesando adecuadamente.

El modelo de Procesamiento de Información Adaptativo considera que los síntomas del TEPT es el resultado de experiencias perturbadoras que continúan causando angustia porque la memoria no las ha procesado adecuadamente. Se entiende que estos recuerdos no contienen emociones, pensamientos, creencias y sensaciones físicas que ocurrieron en el momento del suceso.

Cuando se activan los recuerdos, estos elementos perturbadores almacenados se reviven y causan los síntomas del TEPT (o de otros trastornos similares).

La terapia EMDR avalada por organizaciones como la Asociación Psiquiátrica Americana, la Organización Mundial de la Salud y el Departamento de Defensa Americano. También en España goza del reconocimiento y aval académico y profesional. Actualmente se calcula que existen más de 100.000 médicos en todo el mundo que utilizan esta terapia y la cifra sigue en aumento. En España son más de 5000.

Ejercicios EMDR

Una sesión de tratamiento puede durar hasta 90 minutos. El terapeuta moverá los dedos hacia adelante y hacia atrás delante de la cara y te pedirá que siga estos movimientos de las manos con los ojos (si el tipo de estimulación es ocular). Te dejo un vídeo ilustrativo al respecto.


Autor: Javier Corrales Ciganda. Licenciado en Psicología por la Universidad Universidad Miguel Hernández (UMH).

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