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Qué es el coaching ontológico y para qué sirve

Qué es el coaching ontológico y para qué sirve

¿Qué es el coaching ontológico?

Antiguamente se pensaba que el lenguaje era tan solo un medio de expresión para dar cuenta de la realidad; por tanto era considerado un medio pasivo y descriptivo (Echeverría 2001).Con el desarrollo de la neurolingüística y de la psicología se ha desarrollado un nuevo paradigma acerca de la funcionalidad del lenguaje. Podemos definir el coaching ontológico como una doctrina en la cual el lenguaje, además de describir la realidad, posibilita su transformación. Si decimos “voy a tirar a canasta” en lugar de “no voy a encestar” estamos condicionando el curso de los acontecimientos. Esta lógica desarrolla un concepto generativo del lenguaje que coloca en primer orden el poder transformador de la palabra.A través del mismo los individuos y las organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de ser. Se presenta como una conversación que crea una nueva cultura y no como una técnica dentro de la cultura subyacente. Con esta nueva concepción se puede identificar que lo fundamental para comprender cómo somos es el reconocimiento de que somos seres conversacionales, gracias a la especial capacidad del lenguaje que posee el ser humano. 

Uno de los postulados que caracterizan al coaching ontológico es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que a través del mismo se crea la realidad. Facilitamos el surgimiento de nuevas posibilidades en la vida personal o profesional haciéndonos conscientes de las opciones que tenemos mediante el lenguaje de la construcción y creación de la realidad que percibimos. 

Por lo general los seres humanos damos por sentado que nuestras interpretaciones acerca de los hechos son las correctas. Por ejemplo si un individuo ve el mundo como un lugar peligroso, es probable que padezca de aversión al riesgo y tenga una personalidad desconfiada respecto a nuevas oportunidades. Tenderá a buscar trabajos que le garanticen confort y seguridad, aunque no le entusiasmen, antes que buscar aquello que realmente desea si no lo tiene garantizado. De igual forma si alguien ve la vida como una aventura, es más probable que diga sí a las potenciales oportunidades y tenga menos reparo en aceptar los posibles riesgos inherentes.

La forma de ver e interpretar el mundo está moldeada por las narraciones en las que estamos inmersos. Hemos crecido con una narrativa concreta que ha dado forma a todas nuestras experiencias vitales. Han empezado a construirse incluso antes de que fuéramos conscientes de nuestra propia existencia. Por eso no decimos “he aprendido a ver el mundo como peligroso, y eso me hace tener aversión al riesgo”. En lugar de eso diremos algo similar a “el mundo es peligroso y tengo que tener cuidado”. En otras palabras, nos parece obvio que el mundo es un lugar peligroso y que debemos tener cuidado.

De vez en cuando necesitamos a alguien que nos ayude a ver la ceguera cognitiva. Alguien capaz de guiarnos de tal forma que aprendamos a modificar nuestra percepción acerca de la realidad a través del aprendizaje adecuado sobre el  papel que juegan el lenguaje, cuerpo y las emociones en la percepción de la realidad. A esta persona se denomina el coach ontológico. Si aprendemos a utilizar el lenguaje (tanto el diálogo interior como el que empleamos con los demás), las emociones y el cuerpo de forma adecuada, aprenderemos a vivir de forma mucho más plena y saludable.

¿De dónde proviene el coaching ontológico?

Martin Heidegger, especialmente con su trabajo “Ser y Tiempo”, exploró la condición humana en términos de vida cotidiana. Austin y luego Searle desarrollaron una filosofía del lenguaje que lo contempla no como algo únicamente descriptivo, sino orientado a la acción y a la formación de la personalidad.

Humberto Maturana es biólogo especializado en el área de la cognición. El trabajo de su vida ha sido el desarrollo de una nueva interpretación de lo que significa ser “seres cognitivos”. Esta interpretación ha sido la clave para ver a las personas como “seres observadores”. El ser observadores implica que en lugar de ver lo que existe independientemente de nosotros mismos, los seres humanos cambiamos constantemente nuestra propia estructura perceptiva y mental en una danza e interrelación con nuestro entorno. Como somos “seres sociales”, el entorno incluye a otros seres humanos.

El coaching ontológico proviene de las filosofías de Martin Heidegger, J. L. Austin y John Searle, junto con la labor de varios académicos chilenos – Humberto Maturana, Fernando Flores y Rafael Echeverría.

Flores fue ministro de Finanzas durante el gobierno de Allende. Fue encarcelado durante el golpe de estado chileno de principios de los setenta. Durante su encarcelamiento, pasó mucho tiempo con Maturana y desarrolló el trabajo de John Searle y otros lingüistas que habían propuesto la teoría del acto del habla – es decir, cómo usamos el lenguaje para actuar con el mundo. Después de su liberación, Flores se trasladó a los EE.UU., donde escribió un libro con Terry Winograd titulado “Understanding Computers and Cognition”. Este libro reúne las ideas de Maturana y Searle y desarrolla el concepto de la organización como “una red de compromisos”. Publicado en 1986, este libro también propuso en aquella época el uso de los ordenadores y la informática para los trabajos de grupo – uno de los principales usos de la tecnología de la información hoy en día.

Echeverría trabajó con Flores hasta que él y Julio Olalla decidieron seguir su propio camino y formaron el grupo empresarial “The Newfield Group”. Echeverria desarrolló la “Ontología del Lenguaje” como base para el coaching ontológico y el Grupo Newfield dirigió una serie de programas conocidos como “Dominar el Arte del Coaching Profesional” (MAPC) durante los años noventa. Newfield Network continúa actualmente con su programa en todo el mundo. El enfoque ontológico del coaching ha sido desarrollado por Alan Sieler en Newfield Australia (ahora Newfield Institute). Newfield Institute actualmente dirige cursos de coaching ontológico en Australia, Asia y Sudáfrica.

¿Para qué sirve el coaching ontológico?

El coaching ontológico afecta prácticamente a cualquier esfera de la vida. Aborda la naturaleza multidimensional de los seres humanos como seres biológicos, lingüísticos, emocionales, somáticos, culturales e históricos.

El coaching ontológico es un método para:

  • El desarrollo personal y el cambio
  • El liderazgo
  • El desarrollo de negocio

La importancia del “SER” en el coaching ontológico

El coaching ontológico se caracteriza por modificar y desarrollar nuestras percepciones y actitudes (lo que llamamos el “SER”).  El SER (las percepciones y actitudes) están profundamente interiorizadas a nivel del subconsciente. Existen y componen nuestra forma de ser. Con este método se trabaja en  la eliminación de esas barreras que frenan el aprendizaje emocional. Se trabaja en el desarrollo de patrones de comunicación y comportamiento más eficaces a la hora de desarrollar la autoestima y la felicidad.

Eficacia del coaching ontológico para tu vida personal y profesional 

El “SER” es fruto de la interrelación de 3 áreas de la persona – lenguaje, emociones y  cuerpo. El coaching ontológico se basa en la utilización de las conversaciones como método de adquirir conocimiento y una correcta utilización del lenguaje como medio para transformar el SER. El diálogo, la reflexión y la acción son la base del proceso. Se centra en trabajar y cambiar:

El Lenguaje: Trabaja desde la premisa de que el lenguaje es un proceso que genera la realidad. La tarea del coach ontológico es ayudar a los clientes a identificar las diferentes formas de utilizar el lenguaje adecuadamente y de generar una realidad más constructiva.

Las Emociones: Se pone gran énfasis en la importancia crucial de los estados de ánimo y las emociones, que residen en gran medida en el subconsciente. El coach ontológico trabaja en el desarrollo de un marco de estados de ánimo único y adecuado mediante la adquisición de percepciones y comportamientos más constructivos. El poder de las emociones para modelar continuamente la percepción y el comportamiento es la esencia de nuestro bienestar y la piedra angular de nuestras relaciones sociales.

El Cuerpo: Otra premisa importante es que el cuerpo (postura, tensión muscular y respiración entre otros factores) desempeña un papel crucial en la percepción, el aprendizaje y el cambio. Aspectos que es poco probable que se desarrollen a través del lenguaje o las emociones.

El coaching ontológico desarrolla una metodología holística para la mejora del desarrollo personal.

 Como dijo el escritor francés Marcel Proust:

“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”

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