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Por qué el coaching nutricional es la mejor dieta para adelgazar

coaching nutricional
Somos como una bellota que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso roble. Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se encuentra en su interior”. Jonh Whitmore

Si estás cansado de probar dietas  y de hacer ejercicios variados sin encontrar un equilibrio para que tu plan funcione, sin duda necesitas conocer el coaching nutricional, la mejor dieta para adelgazarEl coaching nutricional de entrada no te va a vender la moto.  Te mentaliza de que la única manera de tener éxito es asumiendo la responsabilidad del cambio. No es para quienes buscan fórmulas mágicas sino para quienes quieren descubrir la magia que supone confiar en uno mismo. El coaching nutricional es mucho más que un conjunto de técnicas. Se basa en una filosofía de vida, una manera de entender la relación contigo mismo y con las personas que te relacionas.

¿Qué es el coaching nutricional?

Es un proceso a través del cual la persona identifica y vence sus obstáculos a través de unos cambios actitudinales que le sirven también para mejorar otros aspectos de su vida. La novedad que aporta este enfoque es que el profesional no se dedica únicamente a planificar una dieta y diseñar un plan nutricional. El coaching nutricional incorpora factores sociales, psicológicos y ambientales que normalmente limitan la consecución de tus objetivos. Por ejemplo te ayuda a resolver las barreras personales y ambientales ayudándote a encontrar las mejores soluciones.

Tenemos interiorizados algunos mensajes negativos que nos bloquean, como por ejemplo “no tengo fuerza de voluntad”. Tu conciencia crea tu mundo y tu realidad. Si tienes muchas creencias negativas te limitas más que el resto. Pero la buena noticia es que estas creencias pueden cambiarse. Las creencias se escogen. Mira en tu interior y reflexiona acerca de ellas. Empieza a cuestionarlas. 

El coaching nutricional te pone en el centro del tratamiento. Ya no vas a ser un mero ejecutor de los consejos del nutricionista sino que te exige un cambio de actitud. Pasas a ser tu propio gestor, el protagonista de los cambios que necesitas llevar a cabo para cumplir con éxito cualquier meta que te propongas. No se trata de poner en marcha un tratamiento puntual sino de producir cambios de mentalidad más profundos. 


ÉXITO = CONVICCIÓN (yo puedo, yo quiero) + PLANIFICACIÓN (cómo lo voy a hacer)


Adelgazar para siempre

En el enfoque del coaching nutricional el profesional desarrolla las siguientes directrices:

  • Potenciación del paciente. El entrenador te motiva para que tomes conciencia de tu potencial y valía. Te centra en los triunfos pasados y de la necesidad de que te hagas responsables de ti mismo.

  • Autocontrol. Te ayuda a desarrollar nuevas habilidades y recursos que posees pero no has desarrollado adecuadamente.

  • Optimismo. Trata de reforzar lo que está yendo bien. Desarrolla emociones positivas, tus talentos e intereses, para aumentar tu motivación y autoeficacia.

  • Autonomía. La relación que se establece no es jerárquica sino de igual a igual (adulto-adulto). Te presenta una serie de posibilidades para que descubras las que más te gusten. Se evita la confrontación frente a la colaboración.

Curso de Coaching nutricional

Un curso de coaching nutricional establece las siguientes pautas: establecer un objetivo claro, romper la resistencia al cambio, identificar los principales obstáculos, definir el plan de acción, llevar a cabo una evaluación personal, y alimentar los refuerzos positivos.

1. El Objetivo: Pregúntate:“¿qué quiero conseguir? ¿cuál es el problema que quiero solucionar? ¿cuál es el objetivo que quiero alcanzar? A la hora de establecer este plan ten en cuenta que la manera en que lo formules condiciona el resultado. Para hacerlo correctamente te recomiendo esta técnica: marca el objetivo con el método  PERFECT: Positivo, Específico, Realista, FE en ti mismo, Cuantificable y Toma de conciencia.

Positivo (formulado en positivo). Ejemplo: “quiero adelgazar”, en lugar de “no quiero estar gordo”

Específico (concreto y detallado). Cuanto más detallado más posibilidades de alcanzar el compromiso y cumplir con el mismo. Descompón tu plan en metas pequeñas. Los objetivos a corto plazo te harán ganar confianza.

Realista (alcanzable). Perder 15 kg. en un mes no es realista. Si hablamos de perder peso, de acuerdo con los expertos un objetivo realista sería perder entre 3-4 kg. por mes. No te plantees expectativas imposibles o únicamente conseguirás frustrarte y abandonar tus objetivos.

FE (depende de ti) Tienes que estar motivado y pensar que lo vas a conseguir. Si el objetivo viene impuesto del exterior es mucho más probable que fracase. Por ejemplo si lo haces porque tu novio o madre te dice que lo debes hacer y no porque realmente lo quieras hacer, habrá mayores probabilidades de fracaso.

Cuantificable (medible). Si a tu objetivo le creas indicadores para medirlo podrás evaluar si vas alcanzando las metas intermedias. Debes fijar objetivos medibles. Por ejemplo si quieres adelgazar, define los kg. y el ritmo al que vas reduciendo el peso. Regla de oro: si no lo puedes medir, no lo puedes mejorar.

Tomar conciencia (de lo que funciona). Tomar conciencia es el primer paso para cambiar. Responde a preguntas sobre “para qué” y no “por qué”.

Como dice Peter Gollwitzer, profesor de Psicología en la New York University, “la diferencia entre un deseo y una intención implementada es el vacío entre lograr algo o no hacerlo”. Por lo tanto si tienes intención de cambiar de alimentación empieza por definir concretamente qué es lo que quieres.

2. Supera la resistencia al cambio. A menudo la gente que empieza una dieta tira la toalla al poco tiempo y cae en sus hábitos y vicios alimentarios. Aunque saben que no les conviene, no pueden cambiarla. Muchas veces esto genera culpa y frustración. En esta fase se reconoce el problema pero se mira desde la barrera. Una fase en la que normalmente nos engañamos creyendo que no se está tan mal, pero en realidad es una justificación para no salir de la zona de confort. Sin embargo el obstáculo es no tomar conciencia de que en el medio plazo los esfuerzos merecen la pena porque estamos insatisfechos con la situación actual.

Una de las teorías en las que se basa el coaching nutricional es el de la Entrevista Motivacional. (EM). A este dilema interior y las justificaciones para no iniciar el cambio lo llama ambivalencia. Esta teoría dice que dar consejos a alguien con ambivalencia puede ser perjudicial. Porque cuanto más intenta el nutricionista convencerte de los beneficios más te aferras a los argumentos que explican tu resistencia. Es así porque el ser humano busca y necesita ser comprendido: “Sí…ya sé que es bueno reducir los azúcares y grasas, pero ahora como muchas veces fuera de casa y me es muy difícil”. Otra escusa: “ahora estoy en un momento de estrés que me impide ponerme a seguir la dieta”.

 El paciente en esta fase siempre encuentra un motivo por el cual es muy complicado seguir unas recomendaciones nutricionales. Aunque parezcas una víctima de las circunstancias, en realidad eres víctima de ti mismo. 

3. Identifica los principales obstáculos. La mayoría de personas que tienen malos hábitos alimentarios coinciden en la ansiedad por comer. El coaching nutricional se encarga de llevar a cabo ejercicios que eliminen esta ansiedad. En general lo mejor que puedes hacer es llevar a cabo actividades que te mantengan la mente ocupada. Por ejemplo hacer ejercicio, estar con amigos, familiares o dar un paseo (los beneficios del ejercicio los explico en este artículo). Otra barrera es la creencia acerca de nuestro potencial.

4. Plan de Acción. El Plan de Acción es el documento en donde escribes con detalle todo lo que quieres conseguir. Tienes que definir para qué lo quieres y cómo lo vas a lograr. En el se recogen: 1. los objetivos generales; 2. las metas específicas para alcanzar el objetivo; 3. actividades y compromisos que vas a llevar a cabo para conseguirlos. El hecho de disponer de este elemento recordatorio de ayudará a centrarte en las actividades y a que no se te olvide nada de lo que acordaste. Cuando lo haya escrito déjalo visible en un lugar que vayas a verlo todos los días (te servirá para motivarte y recordar los compromisos adquiridos). En los objetivos se incorporan otras conductas saludables que tienes que empezar a incorporar a tu vida. 

5. Evaluación Personal. Como ya hemos dicho anteriormente en el coaching nutricional eres tu propio maestro. Es probable que a lo largo del proceso de cambio te desvíes, te saltes la dieta o te desanimes. No te preocupes porque la recaída es algo inherente al proceso. No te castigues. En lugar de eso asume la responsabilidad y contempla lo ocurrido como un aprendizaje de cara al futuro. Afronta los errores mediante la búsqueda de soluciones. La evaluación es muy importante para ser consciente de los objetivos que se van alcanzando y sirven para potenciar y reforzar la fe en uno mismo. Actúa como motivador.

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