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El poder de la visualización en el desarrollo personal

El poder de la visualización en el desarrollo personal
“Los sueños de los grandes soñadores jamás llegan a cumplirse, sino que son superados”  Alfredo Lord Whitehead

Multitud de estudios demuestran que las personas de éxito utilizan visualizaciones para alcanzar la sus metas y desarrollar la personalidad. O’Connor y Seymour (1990) han investigado mucho acerca de ello llegando a la conclusión de que “se emplean los mismos caminos neurológicos para representar la experiencia en el interior que para experimentarla directamente. Las mismas neuronas generan cargas electroquímicas que pueden medirse con lectores electromiográficos. El pensamiento tiene efectos físicos directos; la mente y el cuerpo son un sistema. Se basan en la idea de reforzar y focalizar sus habilidades. 

El Poder de la Visualización y el desarrollo personal

Nelson Mandela  nos ha dejado una extensa literatura sobre cómo le ayudó la visualización. Durante su estancia en la cárcel durante más de 27 años ésta le ayudó a mantener una actitud positiva. “Pensaba continuamente en el día en el que por fin podría caminar libre”. “Fantaseaba con la idea de lo que haría cuando recuperase la libertad”.

Está totalmente comprobado que el cerebro no hace distinciones entre algo que percibimos a través de los sentidos y lo que imaginamos (pincha en este enlace para comprobarlo). Reaccionamos ante lo que imaginamos tanto como a lo que percibimos, utilizando los sentidos. Si quieres desarrollar tu personalidad, desarrolla el poder de la visualización. La forma en la que pensamos afecta a la ejecución de nuestras acciones. Como cuando nos acercamos a alguien para ligar, o cuando vamos a una entrevista de trabajo. Tenemos que modificar los malos hábitos aprendidos (visualizar el fracaso) y cambiarlos. Pero ten presente que tu cerebro siempre tiende de manera inconsciente a volver a los pensamientos negativos. Así que en cuanto los detectes;¡STOP!! Cambia el chip inmediatamente. Poco a poco irás mejorando y viendo el resultado positivo.

Tenemos que empezar a usar la imaginación y vivir de ella en lugar de vivir de los recuerdos. Para liberar todo el poder de la mente primero tenemos que expandir la imaginación. Verás que las cosas se crean dos veces: primero en en taller de la mente y luego en la realidad.

-La  Programación Neurolingüística en el desarrollo personal y la visualización – 

La Programación Neurolingüística (PNL) nació en la década de 1970 en la Universidad de California, en Santa Cruz, Estados Unidos. Richard Bandler (matemático, terapeuta gestáltico y experto en informática) y Jonh Grindler (lingüista) estudiaron patrones de comportamiento comunicacional para desarrollar modelos y técnicas que pudieran explicar las estrategias de excelencia de la comunicación humana. Querían entender cómo a través de la comunicación verbal y no verbal se producían cambios en el comportamiento de las personas (Cudicio, 1999).

La PNL parte de la premisa de que toda conducta proviene de los procesos neurológicos de la visión, audición, olfato, gusto, tacto y percepción a través de los sentidos, estableciendo una interpretación de la realidad en función de los mapas mentales. Así pues, organizamos lo que vemos, oímos y sentimos  filtrando el mundo exterior en función de nuestros mapas mentales.

Grindler y Bandler (1979) nos señalan que los deportistas pueden crear los recursos internos (por ejemplo, detección del pensamiento negativo, estado de tensión óptima para el rendimiento, etc.) que necesitan para alcanzar sus metas o adquirir recursos de dominio de destrezas motrices o de dominio emocional.

Para ello es preciso visualizar correctamente la situación. Nuestras vidas se mueven por espacios y situaciones muy diferentes tanto física como mentalmente. Lo bueno es aprender a elegir qué reacciones se desean tener y cuáles eliminar. Y en esto la visualización es la mejora herramienta que tenemos. Conseguimos establecer los mismos patrones emocionales que si estuviéramos en la situación real y nos ayuda a generar las respuestas necesarias en el momento necesario. Mediante la utilización de la visualización combinada con el anclaje conseguimos desarrollar patrones emocionales y sensoriales positivos que repercutirán en nuestras acciones de una forma extraordinariamente positiva.

El anclaje supone establecer una asociación entre una visualización cualquiera y un estímulo físico (conducta o sensación). Éste se estimula de forma artificial en el momento en el que estamos visualizando. Si este anclaje se hace con las pautas adecuadas, podrás por ejemplo sentir seguridad, tranquilidad y alegría cuando al activar un estímulo (por ejemplo, un pellizco). Es decir, es una relación del tipo estímulo-respuesta, causa-efecto. Todos a lo largo de la vida vamos incorporando anclajes buenos y malos. Mediante estas técnicas de PNL reprogramamos las emociones que nos hacen daño e instalamos las adecuadas. 

Lo que creas en tu mundo interior es lo que inicia la acción, cuya implementación se ve condicionada por esa idea previa visualizada. Si lo que queremos es perder peso, lo ideal es que te visualices cada mañana recién levantado como una persona delgada, en forma, llena de vitalidad y energía.  Dedica 10 minutos al día a visualizar un objetivo alcanzado. Hazlo de forma tan detallada como sea posible. Visualiza lo que harás cuando lo consigas. ¿Qué tal te sientes? ¿ Cómo crees que va a cambiar el curso de tu vida con ello? Recuerda que los pequeños detalles aumentan la posibilidad de alcanzar la foto al completo.

–  5 pasos para ejercitar la visualización 

1. Piensa en una situación, un evento que podrías tener en un futuro cercano. 

2. Cierra los ojos y visualiza a algunas de las personas que podrían esta allí. Piensa incluso en sus caras, si están serios o sonriendo, si está hablando o escuchando. Cuantos más detalles mejor.

3. Piensa cómo actuarías y cómo estarías si estuvieras allí. Estarías de pie, sentado o caminando? Qué llevarías puesto? 

4. Piensa en el tipo de conversación que mantendrías. Piensa en la gente con la que estarías hablando. ¿Sobre qué estaríais hablando? Qué les preguntarías?

5. Escribe lo que te gustaría hacer cuando estuvieras allí, ahora que has visualizado la situación. Así, cuando visualizas la escena te acercas a tu objetivo. De este modo cuando llegas a la situación real, por ejemplo un evento que has visualizado, experimentas una sensación de familiaridad, como de haber vivido con anterioridad la situación. Cuando rediriges el enfoque, tu perspectiva cambia. Claramente confirma lo que quieres y aumenta la señal informativa para alcanzar el objetivo. Si además quieres experimentar una sensación positiva en algún contexto que te produzca ansiedad, completa los siguientes pasos de esta técnica de anclaje de recursos:

5 pasos para ejercitar el anclaje –

1.Cambio en la valoración cognitiva – Para que una conducta sea considerada un anclaje debe estar claramente diferenciada del entorno. Lo primero es modificar aquello que te produce ansiedad mediante técnicas de relajación como las que te explico en este post. Una que me parece muy interesante es la técnica de relajación progresiva según Jacobson (1938).

Lo primero es determinar qué estado emocional se quiere tener (tranquilidad, alegría, confianza, etc.). El mensaje tiene que ir en positivo (decir “quiero estar tranquilo” en lugar de “no quiero estar nervioso”) para evitar evocar precisamente lo que queremos evitar. 

2. Comienza a visualizar la situación pero en positivo – Con buenos resultados y sensaciones. Elimina el miedo o tensión que supone una determinada situación. Voy a utilizar el ejemplo de un corredor de 100 metros vallas que tiene miedo y ansiedad a caerse durante la realización de la carrera. Éste debe visualizar y pensar experiencias pasadas de éxito en donde ha sentido confianza y efectividad. La visualización debe ser tan real como sea posible (pensar en imágenes nítidas, sonidos, olores y emociones). 

3. Recurso a instalar –  En esta fase tienes que pensar en un objeto ficticio, amuleto o similar que te convenza de que todo va a ir bien (como la rama de Dumbo que le daba la fuerza para volar). Por ejemplo, en un corredor de 100 metros valla, su objeto podría ser una grúa ficticia que le elevara cada vez que salta el obstáculo. Y que deja un colchón en el suelo para amortiguar la caída y le impulsa cuando toca el suelo. Cuantos más detalles sobre el objeto (color, forma) mejor. También puedes incorporar sonidos o sensaciones si lo deseas. Sigue recordando esa sensación positiva incorporando además la grúa que te protege. 

4. Anclaje de recurso –  A continuación tienes que evocar de nuevo la sensación o contexto que te produce miedo o ansiedad (volviendo al ejemplo del corredor sería cuando comienzan los obstáculos que tiene que saltar) y, al mismo tiempo te produces una sensación física (pellizco, presión en la muñeca o pequeña palmada por ejemplo) y llamas a la grúa (en el caso del corredor de 100 metros valla) para que te ayude a saltar en la pista.

Fíjate cómo el estado emocional llega a un pico y luego comienza a decaer. Repite este paso 3 veces y cada vez que el estado emocional que deseas llega a ese pico, levanta un poco el dedo índice al mismo tiempo que pronuncias una frase o palabra que evoque dichas sensaciones. Al mismo tiempo visualiza una imagen que represente dicho estado. Por ejemplo si quieres evocar tranquilidad puedes visualizar una mañana en el campo o a alguna persona que represente para ti esa sensación.

5. Repetición y más repetición. Cuanto más lo repitas más efecto tendrá. Realiza este ejercicio un rato y luego piensa en otra cosa, cambia de postura y dedícate a otra actividad. Y en unos minutos vuelves a estimular la sensación física del pellizco o presión para anclar el recurso. Repite el procedimiento 5 veces para consolidar el anclaje. Es esencial. Debes de repetir este ejercicio durante una semana de entrenamiento, o de exposición a la situación concreta. No necesita invertir mucho tiempo. Simplemente interioriza el hábito de introducir una visualización positiva en tu día a día. Visualíza una situación de éxito, alcanzando el objetivo, terminando cada tarea encomendada. Visualiza lo que te reporta de positivo y cómo te hace sentir.

 

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