Cómo superar un aborto: 4 consejos básicos

superar abortoHablar con la pareja y rodearse de los seres queridos, darse tiempo para superar la pérdida, esperar varios meses antes de volver a intentar tener un hijo: estos son los principales consejos para superar el trauma de un aborto.

 El aborto es un tema a menudo ignorado y pasado por alto por la cultura médica y sociológica, especialmente si consideramos el impacto psicológico que tiene en las mujeres. En este artículo evalúo la literatura sobre la psicología del luto en el post-aborto, y ofrezco información sobre el luto y el manejo de los principales síntomas emocionales.

La raíz etimológica de la palabra aborto está en el término latino abortus, desde ab-orior, literalmente “fallar al nacer, no nacer, morir”; que es lo opuesto a orior, que quiere decir “nacer”. Nos referimos por lo tanto al fin del camino de la vida del niño en el útero. Literalmente aborto significa muerto, perdido. La palabra muerta evoca inevitablemente otro término, el luto, que proviene también del latín luctus (de Lucto, llorando) o el llanto, aflicción profunda causada por la pérdida de un ser querido. En este artículo expongo 4 consejos esenciales para aprender a superar un aborto. Antes de dar paso a ello, primero debes comprender la importancia del duelo en el aborto y los síntomas de depresión post-aborto que podrías padecer.

La importancia del duelo en el aborto

El duelo describe una buena parte de la experiencia del aborto cuando tratamos de entender lo que sucede en lo más profundo del corazón de una madre. Hoy en día el aborto está vacío de su verdadero significado de muerte (del niño)/pérdida (para la madre) y la sociedad occidental olvida que toda pérdida implica un proceso de luto. De esta forma niega a quienes afrontan el aborto la posibilidad del luto, haciendo del aborto una muerte sin luto, una muerte sin dolor, y por lo tanto un absurdo.

En muchos casos optamos por el silencio, esperando a pasar página rápidamente, obviando lo que ha ocurrido y reprimiendo nuestros sentimientos. Pero el silencio no ayuda. Si se agrava o se acentúa podrías experimentar lo que los expertos llaman un síndrome de estrés postaborto. Las mujeres en muchos casos experimentan una intensa experiencia de culpa, que las acompaña durante años; después del aborto, la psique femenina es más vulnerable al estrés psicofísico y se ha descrito una verdadera sintomatología del duelo complicado, en la que los síntomas típicos  van acompañados de signos y síntomas de patologías psiquiátricas estructuradas (Kersting et al. 2004; Kersting et al. 2005). Los síntomas más frecuentes de este síndrome son aspectos depresivos, síntomas típicos de pánico, trastornos alimentarios o trastornos por el uso de sustancias (Bradshaw & Slade 2003; Brockington 2000). Para conocer un poco más acerca del duelo en el aborto, te recomiendo este breve vídeo:

Depresión después de un aborto

En general, el aborto puede ir seguido de sentimientos de tristeza, pena, pérdida o arrepentimiento. Si estos sentimientos ocurren y son lo suficientemente severos o duran el tiempo suficiente, pueden llegar a convertirse en una depresión.

Perder a un niño, incluso si es provocado, puede desencadenar sentimientos de soledad y dolor, derrota como mujer y como madre, y culpa, tanto hacia el niño perdido como hacia los niños presentes o futuros (por ejemplo,”¿qué clase de madre seré si he sido tan abominable como para matar a mi hijo?”. Algunos de estos pensamientos y emociones son parte integral del proceso de duelo, y con el tiempo deben ser reemplazados por pensamientos más constructivos y menos absolutos que objetivamente tomen en cuenta las circunstancias del evento y la situación, sin cargarlos con prejuicios o interpretaciones.

Aprender a superar un aborto implica conocer también las profundas diferencias culturales, sociales y de género en la expresión del duelo y en la elaboración: hay diferencias subjetivas, de individuo a individuo, y diferencias de género, entre hombres y mujeres, ligadas a prejuicios culturales; luego, en el caso específico, hay dificultades peculiares ligadas al miedo al juicio y a la condena moral que muchas veces obliga a las madres que interrumpen el embarazo a contener y ocultar su duelo, como si no fueran “dignas” de poder experimentarlo o expresarlo (Korenromp et al. 2005).

Muchas mujeres abortan en secreto y guardan en secreto no sólo el acontecimiento, sino también el luto que viene tras el aborto, durante años, incluso para toda la vida: muchas se liberan del luto sólo después de haber encontrado la fuerza para compartirlo con los demás, y es sorprendente cómo el compartir puede liberarlas rápidamente de una carga que ha permanecido inalterada durante años (Reisser 1999). A continuación paso a explicarte 4 consejos básicos sobre cómo superar un aborto.

Cómo superar la pérdida de un embarazo

  1. No te sientas culpable

¿Por qué culpabilizarse? Solo sirve para aumentar la angustia y dificultar una futura nueva gestación. La pena, la ira, la culpa, el arrepentimiento, la pérdida de interés en la realidad circundante y el abandono se encuentran entre las emociones más frecuentes y desestabilizadoras, por su intensidad y omnipresencia. Los sentimientos de duelo también pueden tener efectos físicos tales como una sensación de tensión o rigidez muscular, opresión en el pecho, fatiga profunda, ansiedad, insomnio o somnolencia excesiva, disminución drástica o aumento desproporcionado del apetito.

La pérdida puede despertar experiencias de abandono que se remontan a experiencias dolorosas anteriores. Es preferible no negar estas emociones, sino dejar que los sentimientos surjan y tratar de reconocerlos. No hay sentimientos respetables o deplorables: todas las emociones deben ser experimentadas. Los estados de ánimo cambiarán: habrá días más apacibles y momentos en los que parecerá imposible dejar de sufrir. Con el tiempo, las emociones y los pensamientos dolorosos volverán a reaparecer, pero cada vez de una manera más ligera y con una duración más corta. En estos casos, cuidar de uno mismo y buscar la ayuda de los demás sirve para protegerse y mantener la salud. También puedes recurrir a algunas técnicas para estar más feliz y alegre.

  1. El silencio no ayuda

Lo primero es no reprimir tus emociones y no extrañarse de pasar por un período de duelo. Un aborto es una pérdida y como tal necesita un proceso de duelo, de llorar la pérdida y de vivir las emociones.

Por regla general, las mujeres no siempre son capaces de expresar libremente su sufrimiento y sus pensamientos sobre la pérdida, y muchas veces sus interlocutores no les dan buenos consejos: se les pide a las mujeres que no piensen en ello, que recuperen la sonrisa, que ya llegará el bebé en algún momento más apropiado, o  que todos lo hacen y que no es el fin del mundo. Estos consejos pueden ser bienintencionados pero no son acertados, puesto que quienes te aconsejan no entienden la necesidad de pasar por una fase de duelo.

  1. Rodéate de personas con las que puedas hablar de ello

Como todo duelo, un aborto necesita un tiempo para pasar página y para llegar a la aceptación. Para gestionar adecuadamente el duelo, es fundamental aceptar la experiencia vivida, aceptar el sufrimiento resultante y adquirir el respeto justo por uno mismo (para ejercitar esta parte también podrías ejercitar la autoestima).  No se trata de racionalizar el acontecimiento, sino de estar con el dolor mental, vivirlo y mantenerlo cerca de él sin sentirse abrumado por él. Eliminar totalmente el dolor, intentando evitar cualquier emoción negativa o racionalizarlo, contribuye a complicar el duelo. Pasar por todas estas emociones con las personas de más confianza os unirá aún más y te ayudará a sofocar el dolor. Hacerlo en solitario es posible que te aísle y sea más difícil de llevar.

  1. Tómate tu tiempo.

Casi todos los expertos coinciden en que cuando vives una situación de este tipo lo mejor es dejar un espacio de tiempo para pasar por el luto y aclarar las ideas. Durante este tiempo no se suele pensar con claridad y es mejor aplazar las decisiones para escuchar a tu cuerpo y a tu cabeza. No existe un tiempo ideal estipulado. Lo importante es que la pareja elabore su duelo.

No se debe afrontar un nuevo embarazo hasta que no se tenga la seguridad de que no se está intentando sacar un clavo con otro. La psicoterapeuta Laura Gutman recomienda hablar de pérdida de un embarazo y no de pérdida de un hijo para minimizar el dolor.

 

¿Cómo ayudar a alguien que ha abortado?

Si lo que quieres es ayudar o aconsejar a alguien que ha sufrido un aborto, aquí van algunos consejos útiles:

  • No intentes reprimir sus sentimientos de tristeza sino acompañarle en su dolor. Abraza, escucha y ofrécele tu comprensión. Tranquilízale y hazle saber que lo que atraviesa es un proceso de duelo normal.

 

  • Pregúntale qué necesita, ofrécete para ayudarle con algunas tareas que puedan suponer un estrés y pregúntale si desea que informes a algún familiar o amigo. Debes de ser ante todo un apoyo, pero no lo confundas con una imperiosa necesidad de sentirte feliz y alegre. El proceso de duelo requiere su tiempo.

 

 

 

 

 

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