Cómo superar el miedo escénico: 5 consejos de Barak Obama

Llevo tiempo pensando en escribir un artículo sobre cómo superar el miedo escénico y la mejor manera de enfocarlo.

He pensado que una de las mejores maneras es tomar nota de uno de oradores más carismáticos de todos los tiempos, Barak Obama, y aprender de él. Aunque no lo creas, el miedo escénico, en mayor o menor grado, afecta a todo el mundo.

Lo que pasa es que hay personas que lo afrontan con valentía y otros que escogen estrategias de escape, huyen de la situación, lo cual nunca resolverá el problema sino más bien al contrario, lo perpetuará.

Lucha contra tus miedos y estarás en un batalla por siempre.
Enfréntate a ellos y serás libre toda la vida,
– Lucas Jonkman

Antes de presentaros los consejos de Barak Obama es necesario tener presente qué es el miedo escénico y por qué es necesario afrontarlo para superarlo de una vez por todas.

Qué es el miedo escénico

El miedo escénico se conoce científicamente como glosofobia (terror de hablar en público). Según los expertos, el 95% de la población sufre más o menos ansiedad al hablar con un grupo de personas.

Muchos sufren de tartamudez, sudoración, taquicardias cuando se trata de exponer algo. Hay incluso algunos que lo pasan tan mal que son capaces de quedarse en blanco y no recordar nada que explicaría a ese grupo en particular.

Normalmente ante situaciones de exposición en público tendemos a dar un grado de importancia a ser el centro de atención que podemos percibir la situación como novedosa, incierta, lo que nos causa estrés y miedo escénico. Cierto grado de estrés es positivo. El problema viene cuando el grado de estrés nos impide razonar o desarrollar nuestra acción hasta el punto de producirnos miedo.

Hablar en público nos asusta porque tememos ser juzgados, tememos que el público no haga otra cosa que observar y criticar cada una de nuestras pequeñas imperfecciones. Como cualquier miedo, el miedo a hablar en público también surge dentro de nosotros y se alimenta de nuestra falta de autoestima.

Cómo superar el miedo escénico

 La terapia para superar el miedo escénico está dirigida a restaurar la atención al momento presente, haciendo que el individuo sea más efectivo al concentrarse únicamente en lo que está haciendo, lo mismo que predica el mindfulness. Dominar la atención es una de las maneras más eficaces de controlar la ansiedad en condiciones estresantes.

Para abordar el miedo a hablar en público los cursos de oratoria puede ser útiles. En mi post sobre cómo hablar en público te propongo algunos ejercicios que te ayudarán a sentirte más seguro de ti mismo. Pero te animo a que te inscribas en algún curso de oratoria o de hablar en público. Te sentirás cómodo y aprenderás técnicas para evitar las lagunas de memoria, aprenderás los secretos del arte de la improvisación y todos los trucos del oficio para manejar tu lenguaje corporal de forma natural, variando el tono de tu voz en función de la huella que quieras dar a tu discurso. Un libro que a mí me ha ayudado mucho es el de Mónica Pérez de las Heras “Escribe, habla, seduce”.

Consejos de Barak Obama para superar el miedo escénico

 En este artículo he optado por no ofrecerte los típicos consejos para hablar en público y superar el miedo escénico que puedes encontrar en google con una simple búsqueda. En su lugar, he optado por una serie de consejos prácticos inspirados en uno de los mejores oradores de nuestro tiempo: Barack Obama.

 Ve preparado. Thomas Edison dijo una vez que el genio es 1% inspiración y 99% transpirabilidad, es decir, sudor y trabajo. Durante la campaña electoral, Obama trabajó duro para preparar cada discurso y competir. Conocer el tema y tratar el discurso en frente de un espejo o de amigos te permite tratar su discurso público con más confianza. También trata de sintetizar tu discurso en 7-10 puntos clave para que nunca pierdas el hilo del mismo. Parte de la preparación también consiste en aprender técnicas de relajación y de reducción de la ansiedad.

Imagina que le hablas únicamente a una persona. Lo realmente aterrador de hablar en público es… el público. Un conjunto de miradas que te observan todas a la vez, en silencio, esperando tu intervención: ¡casi parece una película de terror! Obama tuvo que dar su discurso de investidura ante 320.000 personas, sin mencionar a los millones de televidentes que observaban atentos desde sus casas; pero lo hizo en silencio utilizando un viejo truco: hablar como si te dirigieras a una sola persona. Si observas el vídeo, te darás cuenta de que su mirada busca constantemente un punto de referencia entre el público. Aprende a mirar a la audiencia a los ojos, pero siempre una persona únicamente. Puede ir cambiando, pero imagina que se lo estás explicando únicamente a esa persona.

Utiliza la humildad y el sentido del humor. Comenzar un discurso admitiendo el propio miedo a hablar en público o el propio nerviosismo es, al mismo tiempo, una forma de exorcizar ese miedo y ganar la simpatía del público. No es humor forzado, eso sería contraproducente. Pero a veces es suficiente resaltar un evento inesperado para crear empatía y simpatía en la audiencia. Cuando tienes miedo escénico cualquier evento inesperado te desestabiliza. Pero cuando tienes confianza, lo inesperado se convierte en la mejor manera de romper el hielo con el público: Obama y el tono de llamada del pato es un gran ejemplo de cómo un evento inesperado puede utilizarse para despertar la simpatía del público.

Evita el perfeccionismo. La búsqueda de la perfección es una de las mayores fuentes de estrés y ansiedad. Si hay alguna certeza es que algo siempre sale mla, o de forma inesperada: la bombilla del proyector que se enciende, el teleprompter se estrella contra el suelo o un sinfín de contratiempos que no podemos prever. No subestimes la fase de preparación de tu intervención, pero una vez que estés en acción aprende a enfrentarte a lo inesperado con sencillez: no pretendas ser perfecto, afróntalo con naturalidad y humor.

No tengas prisa. Si has tenido ocasión de asistir a un discurso de alguien mal preparado habrás tenido la sensación de que el escenario ardía. El miedo a hablar en público nos lleva a hablar rápido y no a concluir nuestro discurso de forma exhaustiva, con el fin de poner fin a esta tortura lo antes posible. Pero superar el miedo de hablar en público requiere un comportamiento diametralmente opuesto: aprende a hablar lentamente, insertando pausas en tu discurso. Afronta cada punto clave de manera integral, aclarando todos los pasos lógicos. Da ritmo a tu discurso y pon énfasis al final.


Autor: Javier Corrales Ciganda. Licenciado en Psicología por la Universidad UMH.

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